Después del debut de los equipos españoles en Europa, llegamos a una semanita cargada de competición casera puesto que durante los próximos 9 días se disputarán tres jornadas del campeonato nacional.
Es pronto para sacar conclusiones, pero parece que este año la Liga va estar bastante más disputada de lo que se preveía. Porqué? Existe una disyuntiva evidente que habría que analizar. Han perdido los equipos "grandes" la calidad que les hacía ser muy superiores al resto? O bien los equipos "modestos" han conseguido confeccionar plantillas de mayor nivel al de los últimos años?
Está claro que la respuesta sería una simbiosis de las dos cuestiones puesto que ahora cualquier equipo puede complicarle la vida a otro. Las diferencias se acortan y las sorpresas están a la orden del día. El talonario seguirá siendo el motor que hará que finalmente los 4 o 5 equipos de siempre luchen por las posiciones de arriba. Pero el aspecto físico, la motivación y la exigencia competitiva hace que muchos de nosotros nos tengamos que pensar bastante los posibles resultados cuando vamos a hacer una quiniela.
Así que a partir de ahora, los aficionados de los grandes equipos no deberían criticar tanto las derrotas ante equipos menores y deberían celebrar más las victorias sea cuál sea el rival. Porque en la actualidad nadie regala nada.
Y en mi opinión, bienvenida la igualdad a la Liga, porque aunque me gustaría que mi equipo ganara todos los partidos que dispute, habrá que celebrar todas las victorias cómo si se ganara un título (o casi...). De momento, el Molinón espera.
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